lunes, 8 de abril de 2013

En recuerdo del Comandante Eterno

Las muertes de los Libertadores

Primera Estación
Moriría apartado para siempre de la tierra que le vió nacer, sin Pueblo, ni Gloria y sus huesos serían confundidos con los de presos comunes en una prisión tan tétrica, que ríete del Castillo de If. Proyectaba fugarse, pero su corazón ansioso lo detuvo a última hora. Pero no fue olvidado, aunque sus huesos no aparecieran...por ahora.


Segunda Estación
Aborreció el mandar hombres, pero fue exacto para ganar batallas y castigar crímenes. Al final de su corta vida, se sentía acabado y llevaba el símbolo de la traición en un brazo roto. Dicen que se despidió de su Segundo Padre, el Más Grande, con una carta llena de confianzas insólitas y reiterando que solo quería el remanso de paz de su hogar. Mas, el balazo que le derribó en Berruecos, le arrebató el descanso con los suyos, pero lo entregó a la Historia. Murió sin gloria, ni pueblo y de sus huesos, muy poco es lo que queda, pero no fue olvidado.

Tercera Estación
Recetado por alguien que ni siquiera era médico, el Más Grande Héroe hubo de morir en una hacienda de un español, lejos de su querencia, sin su Amor Grande que no le acompañaría a la Muerte. Murió sin pueblo, rechazado, sin fortuna que la había consagrado "para la justicia, para lo grande, para lo hermoso". Se le enterró en tumba anónima y se le devolvió al suelo patrio en tiempos en que gobernaba el mismo hombre que no lo dejó volver. Sería desdibujado, sería irreconocible con un perfil que no le correspondía. Pero no fue olvidado.

Cuarta Estación
En el hospital, agonizaba lentamente. La ciencia ya nada pudo hacer por él, hasta que se marchó a la Dimensión Desconocida una tarde calurosa de Marzo. Pero, a diferencia de los demás, millones lloraron por su prematura partida a la Historia y a la Inmortalidad. Ha sobrado material para recordarlo, sus obras por él hablan y gracias a él, el Más Grande, El Libertador, tuvo un nuevo rostro que sigue guiando a la Patria Entera en sus luchas de Libertad. Gracias a él, la Patria volvió a ser el Hombre, no volvió a olvidar su Historia e hizo que, en todo momento, se recordara la Canción nacida al calor de las luchas, que fuera escrita por manos anónimas e inspirada por un Bravo Pueblo. Pero él NO ES olvidado y hasta queda como el Cuarto Majadero, con honor.

Conclusión
Aunque fueron vencidos por la Muerte, quedaron incólumes en el recuerdo de los Pueblos porque las batallas que condujeron en la vida terrenal las ganaron, al fin y al cabo. Aunque parezca que perdieron, el hecho de no ser olvidados los ha convertido en parte de Nuestra Identidad, sin ellos Nuestra Historia sería, en definitiva, otra. Así mueren los que liberan pueblos, conciencias, los que iluminan con la palabra y con la acción. No deben ser "santos para prenderles una vela" en altares de cultos insólitos, ni para ser llorados eternamente. Han señalado el Verdadero Camino, que es el que hay que seguir y por eso, de algún modo que pareciera sobrenatural, aún viven. Su legado es la Unidad de la Patria Grande, un Tesoro que no tendrá precio jamás.

¿Que se murió Mi Presidente Hugo Chávez?. ¡Que raro!, porque Chávez Vive y la Revolución Sigue.

Etiquetas:

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal